lunes, 2 de marzo de 2009

IMPUESTO SOBRE BENEFICIOS Y NUEVO PLAN GENERAL CONTABLE

Con fuertes raíces en la NIC12 revisada, el PGC 2007 cambia de perspectiva respecto al antiguo plan de 1990 y opta por el enfoque del balance como método de determinación del impuesto sobre beneficios.
Este giro de 180º implica que, mientras que el método basado en la cuenta de resultados profundiza en las diferencias temporales de ingresos y gastos, el método basado en el balance contempla también las diferencias temporarias surgidas de los activos y de los pasivos exigibles, acentuando las posibles consecuencias tributarias de la recuperación futura de los mismos (que serían mayores o menores que si esta recuperación futura no tuviese consecuencias fiscales).
La norma de valoración y registro 13ª del PGC 07 regula el impuesto sobre beneficios ciñéndolo a “aquéllos que se liquidan a partir de un resultado empresarial calculado de acuerdo con las normas fiscales que sean de aplicación” conciliando, sin lugar a dudas, la normativa fiscal con la normativa contable. También el plan, en línea con el enfoque del balance, profundiza en las definiciones de activos y pasivos por impuesto corriente y los activos y pasivos por impuesto diferido.
Así, los activos y pasivos por impuesto corriente surgen como la cantidad que satisface la empresa como consecuencia de las liquidaciones fiscales del impuesto o impuestos sobre el beneficio relativas a un ejercicio, siendo pasivo en la medida en que esté pendiente de pago, o un activo si la cantidad ya pagada, correspondiente al ejercicio presente y a los anteriores, excediese del impuesto corriente.
Por el contrario, los activos y pasivos por impuesto diferido se explican en base al concepto de diferencia temporaria. Según el PGC 07, una diferencia temporaria es aquella derivada de la diferente valoración, contable y fiscal, atribuida a los activos, pasivos y determinados instrumentos de patrimonio propio de la empresa en la medida en que tengan incidencia en la carga fiscal futura. Las diferencias temporarias se pueden clasificar en imponibles, -que serán aquellas que darán lugar a mayores cantidades a pagar o menores cantidades a devolver por impuestos en ejercicios futuros-; y deducibles, -las que darán lugar a menores cantidades a pagar o mayores cantidades a devolver por impuestos en ejercicios futuros-. De esta forma, el pasivo por impuesto diferido se reconocerá por todas las diferencias temporarias imponibles, el activo por impuesto diferido estará estrechamente ligado a las diferencias temporarias deducibles y siempre de acuerdo con el principio de prudencia.
El reconocimiento de los activos y pasivos por impuesto corriente, y los activos y pasivos por impuesto diferido darán lugar, respectivamente, al impuesto corriente y al impuesto diferido cuya suma dará lugar al gasto o ingreso por el impuesto de sociedades.
Por otro lado, en el PGC 2007 tienen consideración de gastos e ingresos tanto aquéllos que se integrarán en la cuenta de pérdidas y ganancias como aquéllos que dan lugar a variaciones directas del patrimonio neto, con lo cual surgirán también activos y pasivos por impuestos corrientes, y activos y pasivos por impuestos diferidos relacionado con este último tipo de ingresos y gastos.
2008 ©Alfonso Pulido Velasco

martes, 24 de febrero de 2009

Los estados contables y su análisis


Los estados contables son reflejo de la situación patrimonial de la empresa y de las transacciones llevadas a cabo por la misma durante el ejercicio que han dado lugar al beneficio o a la pérdida en dicho periodo.
Mediante el estudio de estos estados, obtendremos herramientas que facilitarán la interpretación de la situación actual de la compañía y nos permitirá comprender su posición futura.

En cualquier caso, antes de comenzar el estudio de los estados financieros de una compañía, es necesario realizar un examen pormenorizado de la misma. Conocer a qué se dedica, qué vende, cuál es su posición dentro del mercado o cómo están organizadas internamente su estructura jerárquica y sus operaciones, resulta esencial para interpretar correctamente los resultados del estudio.
También es adecuado evaluar el entorno económico y en particular el sector donde se desenvuelve la actividad de la empresa, un descenso del consumo debido a una situación de crisis de la economía o un alza de tipos de interés que encarezcan la financiación pueden justificar posiciones de la compañía o ayudarnos a comprender determinadas decisiones del la dirección que más tarde se reflejarán en los estados contables.

2005 ©Alfonso Pulido Velasco

sábado, 21 de febrero de 2009

Fundamentos y estructura de la contabilidad de la empresa

Conceptualmente, la contabilidad registra de forma sistemática los hechos y transacciones que se generan en la empresa y en su entorno económico con el objetivo ulterior de obtener información para usuarios internos y externos sobre el estado de la misma.
Si hablamos del registro de las transacciones que se producen dentro de la compañía con el fin de optimizar las operaciones, la gestión y los futuros flujos monetarios, hablamos de contabilidad de gestión. La dirección de la empresa es la principal receptora de la información.
La contabilidad financiera, en cambio, refleja los flujos económicos de la empresa con el exterior y proporciona información a los agentes interesados en la situación de la misma (accionistas, otras empresas, bancos, el Estado).
Esta perspectiva de la contabilidad financiera será el objeto de nuestro estudio.

¿Qué tipo de información ha de mostrar la contabilidad financiera?
La respuesta a esta pregunta es sencilla: aquella que sea útil a los receptores de la información.
En el caso de una empresa, los receptores demandan información sobre la misma: datos sobre su patrimonio, datos sobre sus operaciones con los otros actores del entorno económico, datos sobre sus ingresos y sus gastos; en definitiva, información que permita a los agentes tomar decisiones económicas y evaluar la gestión de los administradores de una sociedad. En contabilidad financiera esta información se materializa en el conocimiento sistemático de los recursos con los que cuenta una compañía, cómo están estructurados, si ha obtenido beneficios o pérdidas con sus operaciones, y cómo éstas se han desarrollado. Es lo que se denomina Estados Financieros.
Según las Normas Internacionales de Contabilidad , los estados financieros constituyen una representación económica estructurada de la situación financiera y de las transacciones llevadas a cabo por la empresa .
Conoceremos, por tanto, la situación de una empresa, su evolución y su relación con el exterior a través de una serie de documentos contables que condensan toda esta información.
2005 ©Alfonso Pulido Velasco